En el corazón de Arnedo, asentado sobre la antigua estación de aquel histórico "Trenillo", se levantan los muros y las aulas del el nuevo Colegio La Estación. Nuevo, porque toda su infraestructura se levanta desde los cimientos como un renuevo de olivo dispuesto a dar nuevos frutos. A la vez, se levanta en el mismo solar y mantiene la misma denominación, uniendo así, tradición y modernidad. Mantiene, así mismo, la esencia de lo que ha de ser un centro educativo: lugar de encuentro de alumnos, maestros y familias que comparten lo mejor de nosotros mismos: nuestra condición de hombres y mujeres que aspiramos al bien, a la bondad, a la belleza, sin miedos al futuro y abiertos a la prosperidad de todos y cada uno de nosotros y de nuestro pueblo.
Un colegio para todos







